Resumen de lecturas Participación -Gobernanza

 

Resumen

Lectura: Participación ciudadana institucionalizada y organizaciones civiles en Brasil: articulaciones horizontales y verticales en la política de asistencia social

Autor: Felipe J Hevia

 

Los nuevos procesos democráticos en América Latina han conllevado a que surjan diferentes formas de institucionalizar la participación de la ciudadanía, para incidir en las decisiones estatales sobre la dinámica política, económica y social de los territorios.

La lectura está basada en los diferentes mecanismos existentes de participación para la construcción de herramientas de política pública, utilizando como ejemplo, la situación experimentada en Brasil, donde existen mecanismos como referéndums, plebiscitos, consejos, conferencias, entre otros.

Bajo una perspectiva de democracia deliberativa, las personas o representación de estas, tienen espacios previos a la toma de decisiones estatales definitivas, donde, mediante espacios de diálogo pueden ampliar sus perspectivas y opiniones sobre los impactos que éstas puedan provocarles de manera directa o indirecta.

La conferencia es uno de los mecanismos que se utilizan en el país para guiar la tomar decisiones con respecto a temas de política pública en Asistencia Social que beneficia a grupos poblacionales desprotegidos del cuido de sus familias. Es un mecanismo que se utiliza en diferentes escalas, ya sea municipal, estatal o nacional.  

Las conferencias permiten ahondar sobre temas de interés colectivo con discusiones en profundidad, es por esto que demandan largo tiempo, ya que, en ellas, se generan análisis desde diferentes enfoques técnicos, ciudadanos, políticos, etc.

Existen además los consejos gestores de asistencia social en todos los municipios y un consejo nacional. Estos consejos están integrados por funcionarios gubernamentales, profesionales del sector, entidades socioasistencialistas y personas usuarias. Sus integrantes cambian cada dos años, son permanentes y sesionan durante el año regularmente. Cabe destacar que los consejos, así como las conferencias están reguladas por legislación nacional y en su ejecución, ambos priorizan las intenciones sectoriales.

Entre las funciones de los consejos están, dar seguimiento y aprobar la política que se desarrolla en el municipio, aprueban o refrendan las entidades socioasistenciales, y organizan las conferencias municipales de asistencia social.  

Otro espacio democratizador, son los presupuestos participativos, los cuales constituyen experiencias municipales que dependen de la voluntad política de los alcaldes y cuándo éstos se aprueban, se hace en función de priorizar los intereses territoriales antes de los sectoriales.

A pesar de existir diversos mecanismos de participación para la toma de decisiones en temas de política pública, donde participan actores a escala local, municipal, regional o nacional, la opinión de los diferentes actores no siempre es semejante, sino que pueden existir divergencias, sin embargo, esta diversidad permite la discusión desde diferentes escalas para la transformación constante en los instrumentos de política pública. 

Asimismo, menciona el autor, las organizaciones pueden potenciarse tanto de manera vertical como horizontal, dónde la verticalidad permite las relaciones con otras instancias estatales, mientras que las relaciones verticales, les permite su interacción con otras organizaciones del territorio.

Los procesos de articulación vertical permiten no solo incorporar a la diversidad de actores que tendrían impacto con las políticas públicas, sino que su participación permite consensuar visiones de índole nacional sobre los temas socioasistenciales de manera multiactoral, de modo que permite darle un seguimiento efectivo en las acciones de implementación de esta y su impacto en la población. Aunque puede ser un proceso que demande un alto costo, el producto final puede garantizar mayor eficacia.

Siendo que, ampliar los mecanismos de participación en los territorios está en un proceso de nuevas propuestas y construcción de ellas, pueden transformarse en el tiempo según las dinámicas de los territorios, sin embargo, es un proceso de cambio en el enfoque de las instancias estatales de construir política pública no de una forma unilateral, sino  mediante la co-creación, con actores del territorio, donde la corresponsabilidad también garantiza la sostenibilidad en el tiempo y un impacto en la atención de las demandas de la población.

A pesar de que se están haciendo esfuerzos por institucionalizar diferentes mecanismos de participación, y poder construir una forma de política pública mayormente participativa, requiere, no solamente un cambio de paradigma de las instituciones públicas, sino de la ciudadanía en general.

Es necesario generar mayor conciencia en la población que le permita, comprender la importancia de su participación en los procesos de tomas de decisión, que le fortalezca la convicción de que como ser humano y ciudadano es la base fundamental en la construcción de las políticas que orientan las dinámicas del territorio.

A la ciudadanía debe impulsársele el aprehender de la responsabilidad, que tiene consigo misma y con el colectivo que conforma el territorio, que tenga claro que su sentir-pensar es de suma importancia para canalizar recursos institucionales y para garantizar verdaderas mejoras en las condiciones de vida de la población.

De manera que, el sentido de pertenencia y la identificación con las decisiones que institucionalmente se toman hacia los territorios, sean siempre los ciudadanos que puedan fiscalizar y evaluar su impacto positivo o no, a partir de la satisfacción en la mejora de las condiciones de su habitar tanto personal, familiar, como comunal.         

 

 

Resumen

Lectura: Nuevas estructuras y redes de gobernanza

Autor: Antonio Natera Peral

 

A lo largo de la historia, el término gobernanza se ha utilizado en los temas de discurso político, careciendo de sentido y significado en los diferentes contextos, el autor afirma que el término hace referencia “a la puesta en práctica de estilos de gobernar en los que ha difuminado los límites entre los sectores público y privado”, por lo que enfatiza en un cambio de paradigma sobre la relación que debe existir entre el Estado y la sociedad.

Las transformaciones de la sociedad han demandado que las acciones que se han utilizado desde el gobierno para administrar un territorio deben modificarse para garantizar una interacción entre los diferentes actores individuales, colectivos, institucionales que habitan un territorio.   

De modo que, los sistemas democráticos conllevan la necesidad de que las decisiones que se tomen en un territorio, sea el resultado de la interacción del aparato estatal con los actores sociales, siendo que el rumbo de las decisiones políticas, están direccionadas por el camino que les marquen los actores que viven en el territorio. No es gobernar para la población, sino, gobernar con la población.

Una transformación del Estado, que permite evidenciar y valorar los recursos existentes en el territorio, dónde pueda delegarse, corresponsabilizarse y articularse diferentes acciones propias del gobernar con los actores del entorno del cual también es parte.

La gobernanza conlleva a un liderazgo compartido, una promoción de creación de redes locales, regionales, nacionales, que permitan orientar el desarrollo económico, político, cultural, ambiental, de salud y todos aquellos factores que constituyen el progreso de un territorio y permite a las personas habitantes del lugar ser protagonistas en la construcción de su propio habitar.

 

La gobernanza, como una nueva forma de gobernar, fomenta la gestión de redes, entre actores públicos, privados, organizaciones locales. Estas redes, pueden conllevar a que en los procesos de gobierno, se desvanezca la existencia de una única instancia decisoria y que exista interdependencia entre los diversos actores en la toma de decisiones.

Las redes de gobernanza varían en su configuración debido al número de actores que las integran, la intención que tenga su conformación, los recursos y actitudes internos con los que cuente, su relación con otros actores del territorio, entre otras condiciones.

Asimismo, para conformar una red de gobernanza, existen diferentes tipos de relaciones que se gestan entre los diferentes actores públicos y privados. Las relaciones formales; dónde los miembros de la red funcionan como colaboradores de las instancias estatales, relaciones coercitivas; donde las personas de la red colaboran por acciones de amenaza o engaño y relaciones utilitarias y clientelares; donde la colaboración es parte de un trueque a cambio de la obtención de algún tipo de recurso.

Otros tipos de relaciones como, relaciones articuladas como coalición; donde las instancias estatales hacen coalición con otros actores por algún interés particular, relaciones de cooptación interesada; donde los actores gubernamentales integran a alguno de los miembros de la red en ciertas tomas de decisión y las relaciones personales; en la que los actores gubernamentales se ganan la confianza de los miembros de la red bajo premisas de vínculos personales.

La gobernanza es una forma de gestionar la co-administración del territorio, sin embargo, menciona el autor, puede ser de beneficio si se tienen claros los roles de los actores y se logra consensuar en las decisiones, por esto, deben legitimarse los sistemas de gobernanza, debe existir entre el Estado y la Sociedad una verdadera co-responsabilidad y tener la capacidad de solventar la complejidad que implica la interacción de actores con diversos propósitos e intereses.

Para que una verdadera democracia funcione en un territorio se hace necesario, por un lado, una verdadera sensibilidad y convencimiento del aparato estatal de que la ciudadanía es importante al gobernar, que no se gobierna para intereses personales, sino colectivos, y por otro, un verdadero liderazgo por parte de la ciudadanía, que sea dinamizadora de los recursos existentes para alcanzar un equilibrio en las diferentes formas de manifestación de poder.

Este liderazgo y convicción de que la gobernanza es una nueva ruta de administrar un territorio debe verse reflejado en una relación de ganar-ganar y donde todos los actores involucrados dirijan sus potencialidades diversas hacia la búsqueda de objetivos comunes, en beneficio del territorio como un colectivo.

 

 

 

 

 

 

Referencias:

 

J. Hevia, F. (2011). Participación ciudadana institucionalizada y organizaciones

civiles en Brasil: articulaciones horizontales y verticales en la política de

asistencia social. Revista de Estudios Sociales 39 I Abril 2011. Universidad

de los Andes.

 

Natera Peral, A. (2005). Nuevas estructuras y redes de gobernanza. Universidad

Nacional Autónoma de México-Instituto de Investigaciones Sociales. Revista

Mexicana de Sociología 67, núm. 4 (octubre-diciembre, 2005): 755-791.

México, D. F.

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